40 DÍAS DE AYUNO, ORACIÓN Y ACCIÓN PERSONAL

Una convocatoria nacional para buscar el rostro de Dios por nuestra nación

Hoy celebramos el día 39 de nuestra campaña de ayuno, oración y acción por Argentina, enfocándonos en la importancia de la unidad en la iglesia. Jesús, en su oración en Juan 17, enfatiza que la unidad entre los creyentes es fundamental para que el mundo crea en Él. A pesar de que los templos y los pastores son reconocidos, es la iglesia unida la que realmente puede llegar a todos los lugares. Mantener la unidad es un compromiso que debemos asumir, esforzándonos por resolver conflictos y mantener relaciones a pesar de las diferencias. Al orar por la iglesia en Argentina, buscamos que Dios la fortalezca y que seamos un testimonio de fe y gracia en la sociedad.
¿De qué se trata?
¡La iglesia ya está en la calle! Dios tiene planes supremos para cada cristiano en los lugares donde actualmente desarrollan sus actividades. Por eso nos uniremos en 40 días en los que cada miembro de tu iglesia, a través de un plan de ayuno, oración y acción, irá desarrollando paso a paso una relación significativa con 5 amigos para alcanzarlos con la Buena Noticia del Evangelio. El poder del acuerdo a nivel nacional hará que impactemos simultáneamente al menos a 500.000 argentinos. Te invitamos con tu congregación a sumarte movidos por el gran deseo de Dios de alcanzar a cada corazón (1 Timoteo 2:4).
libro a cada corazón
Hoy celebramos el día 39 de nuestra campaña de ayuno, oración y acción por Argentina, enfocándonos en la importancia de la unidad en la iglesia. Jesús, en su oración en Juan 17, enfatiza que la unidad entre los creyentes es fundamental para que el mundo crea en Él. A pesar de que los templos y los pastores son reconocidos, es la iglesia unida la que realmente puede llegar a todos los lugares. Mantener la unidad es un compromiso que debemos asumir, esforzándonos por resolver conflictos y mantener relaciones a pesar de las diferencias. Al orar por la iglesia en Argentina, buscamos que Dios la fortalezca y que seamos un testimonio de fe y gracia en la sociedad.
Estoy muy agradecido por estos 38 días de ayuno, oración y acción, impulsados por Argentina, que han enriquecido nuestros planes de evangelización. La palabra clave de esta semana es encomendar, lo cual se refleja en la comunidad de fe que se reunía en el templo y compartía con alegría y generosidad, como se describe en Hechos 2:46-47. Es fundamental vivir en la dinámica del Espíritu Santo, que produce en nosotros una comunidad llena de alegría y generosidad, llevando frutos del espíritu a la vida cotidiana. El favor del pueblo es importante, pero debemos recordar que existe un favor más grande que tenemos que predicar y declarar en nuestras comunidades. Invito a hablar con los pastores sobre cómo orar, sumándonos en la oración para que nuestras comunidades actúen en el círculo virtuoso del Espíritu Santo.
Hoy reflexiono sobre el devocional titulado ‘nuestra familia’, basado en Josué 24:15, que nos invita a elegir a quién servir. Josué desafió a su pueblo a decidir entre la cultura de dioses ajenos o el reino de Dios, y yo elijo servir al Señor con mi familia. En tiempos actuales, enfrentamos dioses modernos que promueven el éxito y la satisfacción personal, lo que me lleva a cuestionar mis prioridades. La decisión de Josué resuena en mí como un propósito firme que estoy dispuesto a vivir, comenzando por ordenar mi hogar y poner a Dios en primer lugar. Anhelo convertir mi casa en un refugio donde la presencia del Señor transforme vidas y los corazones sean rendidos a Él.
Buenos días, hoy es el día 36 de la campaña nacional de ayuno y oración que hemos comenzado. Es fundamental que examinemos nuestro corazón y estemos dispuestos a hacer cambios cuando Dios nos los indique, porque a menudo podemos engañarnos a nosotros mismos. Al igual que reviso mi auto para asegurarme de que todo funcione correctamente, necesitamos que nuestro corazón sea examinado constantemente. Debemos ser transparentes y vivir de acuerdo con lo que predicamos, iluminando la vida de los demás con nuestro ejemplo. Te animo a que busques tiempo en la presencia de Dios y pidas la fuerza y voluntad necesarias para cambiar y ser guía para aquellos que han encendido su corazón en este ayuno.
Hoy, en el día 35 del ayuno y oración, reflexiono sobre el sacrificio de Jesús, quien murió por todos, lo que nos invita a vivir para Él. La muerte de Jesús es la obra más significativa de la humanidad, ya que nos redimió y limpió de nuestros pecados. Me doy cuenta de que Dios no hace distinción entre personas y busca nuestro corazón sin importar nuestra historia. Estoy orando por cinco amigos y siento que es el momento de compartirles el amor de Jesús, apoyados por el Espíritu Santo. Termino el día en oración, pidiendo por mis amigos y por un avivamiento en Argentina, esperando un impacto transformador en nuestras vidas y comunidades.
Estoy en el día 34 de un ayuno de 40 días, desafiando desde Argentina a compartir la palabra de Dios durante este tiempo de acción. La iglesia no son solo edificios, sino que somos nosotros, y cada oportunidad diaria es una ocasión para predicar el mensaje de Jesucristo. En mi experiencia, el testimonio personal es fundamental, ya que muchas veces las acciones hablan más que las palabras. En tiempos de crisis, el mensaje del evangelio se vuelve más relevante, y somos la última reserva ética y moral de la humanidad. Quiero bendecirte y motivarte a ser protagonista en esta tarea de sembrar la palabra de Dios en los corazones preparados por Él.
Hoy celebramos el día 33 de los 40 días de ayuno, oración y acción promovido por Argentina Oramos por vos, donde comparto el mensaje de la humildad para valorar a los demás. La palabra de Dios en 1 Pedro 3:15-16 nos invita a adorar a Cristo y a estar preparados para dar una explicación de nuestra esperanza, haciéndolo con humildad y respeto. Es fundamental que como iglesia construyamos puentes en vez de muros al comunicar el evangelio, acercándonos a la gente con amor y consideración. No estamos en una competencia, sino que nuestro enfoque debe ser alcanzar a cada persona con el amor y la esperanza de Jesús. Oremos para que cada cristiano refleje el amor de Dios y valore a los demás, sabiendo que esto abrirá puertas para compartir el mensaje del evangelio en nuestra nación.
Hoy en el día 32 de nuestra campaña de ayuno, oración y acción, me enfoco en la importancia de estar listos para explicar nuestra fe. Basado en Primera Pedro 3:15, debo estar preparado para responder preguntas sobre la esperanza que tengo como creyente. Es fundamental que conozca las preguntas comunes que me hacen sobre mi fe y tenga respuestas listas para compartir. Al hablar de Dios, es vital mantener la naturalidad y usar un lenguaje cotidiano, evitando ser demasiado formal o complicado. Así que quiero recordar la importancia de compartir cómo Jesús ha cambiado mi vida de manera sencilla y auténtica.
Hoy es el día 31 de nuestro ayuno, oración y acción desde Argentina, donde oro por el país y por las cinco personas que tenemos en el corazón. La lectura de hoy nos recuerda que no estamos solos en nuestra misión y que la iglesia es un cuerpo presente en la sociedad. Es emocionante entender que hay un trabajo previo en los corazones de las personas y que nuestra tarea es simplemente ser instrumentos en las manos del Señor. Mientras oramos y hacemos nuestra parte, confiamos en que el Espíritu Santo está realizando lo que está más allá de nuestro alcance. Así, al compartir y obedecer, reconocemos que el éxito radica en nuestra obediencia y en la glorificación de Dios a través de nuestras acciones, sabiendo que Él ya está trabajando en los corazones que estamos buscando tocar.
Hoy es el día 30 de nuestros 40 días de ayuno, oración y acción, y reflexionamos sobre el pasaje de Hechos 22:3 donde Pablo comparte su historia de fe. Todos tenemos una historia que contar sobre cómo conocimos a Dios, lo que nos pasó y cómo hemos cambiado desde entonces. La importancia de compartir nuestra experiencia personal y el testimonio de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas no se puede subestimar. También es fundamental contar la historia de Dios, quien nos creó y nos ama profundamente, y que envió a su hijo para salvarnos. Te animo a que, además de orar, actúes y compartas tu historia y la de Dios con aquellos que necesitan escuchar sobre la transformación que Él puede traer a sus vidas.
Hoy celebramos el día 29 de nuestra campaña de ayuno, oración y acción, agradeciendo a Argentina por su liderazgo. Recordé una historia de mi nacimiento que ilustra cómo compartir buenas noticias puede ser incontrolable, como la emoción de mi papá al anunciar mi llegada. En Hechos 4:20, Pedro y Juan también sintieron la necesidad de compartir lo que habían visto y oído sobre Jesús, a pesar de las amenazas que enfrentaron. A veces siento miedo de hablar sobre mi fe, pero sé que es importante confesar cualquier pecado y permitir que Dios me transforme para poder compartir mi testimonio. Al compartir el evangelio, encuentro que mi propia fe se fortalece y que cada oportunidad de hablar sobre Jesús puede tener un impacto eterno en la vida de los demás.
Hoy reflexionamos sobre el rostro de Jesús y la importancia de la acción en nuestra vida espiritual. Según Mateo 25:40, ayudar al necesitado es como ayudar a Jesús mismo, lo que resalta la relevancia de la acción solidaria. Como iglesia y como hijos de Dios, debemos ver a nuestros hermanos en necesidad y actuar en consecuencia, tal como lo enseñó Jesús. La oración y el ayuno son importantes, pero el verdadero agrado a Dios se manifiesta al tender la mano al prójimo. Que este tiempo de ayuno, oración y acción nos impulse a vivir con el rostro de Cristo y a ayudar a quienes nos rodean.
Hoy es el día 26 de la campaña nacional de ayuno y oración organizada por Argentina Oramos por vos, y el devocional se centra en el propósito de nuestras acciones. En Mateo 6:1, se nos advierte que no debemos hacer nuestras buenas acciones con el fin de ser admirados, ya que esto nos aleja de la verdadera recompensa de Dios. Jesús nos cuestiona sobre nuestras motivaciones al servir a los demás, recordándonos que el verdadero servicio debe ser hecho por amor y no por reconocimiento. A través de la parábola del samaritano, se enfatiza la importancia de actuar con compasión sin buscar aplausos, y se promete una gran recompensa por nuestras acciones desinteresadas. Se nos invita a servir a los demás con generosidad y amor, recordando que el gozo de bendecir a otros es el verdadero premio que recibimos.
Qué maravilloso es ser parte de estos 40 días de ayuno y oración de la iglesia en Argentina, un tiempo que espero con gran expectativa. La unión en la oración es poderosa y, aunque continuar requiere perseverancia, confío en que Dios escucha nuestras peticiones. El servicio, inspirado en el ejemplo de Jesús, es un principio fundamental de nuestra vida cristiana y un gran privilegio. A través de esta experiencia, he aprendido a descentrar mis deseos y dedicarme a ayudar a los demás, reconociendo la satisfacción que esto trae. Clamamos juntos por Argentina, creyendo que nuestras oraciones traerán transformación y un cambio significativo en nuestros corazones y en nuestra nación.
Estamos en la semana 4 de nuestro libro de 40 días de ayuno, oración y acción, y esta semana nos enfocamos en servir. Al recordar una experiencia en Holanda, donde un amable desconocido nos ayudó cuando estábamos perdidos, me doy cuenta de la importancia del servicio al prójimo. El devocional nos invita a no centrarnos solo en nuestros propios intereses, sino a estar atentos a las necesidades de los demás. Resalto tres puntos para servir mejor: ser un ejemplo de lo que decimos, prestar atención a las necesidades ajenas y cultivar generosidad en lugar de egoísmo. Termino con una oración, pidiendo a Dios que nos ayude a tener un espíritu de servicio que beneficie a quienes nos rodean.
Hoy es el día 23 de nuestra campaña de ayuno, oración y acción organizada por Argentina Oramos por Vos, y el devocional se centra en cómo el amor se manifiesta a través de la acción. Según el texto de Santiago, no basta con desearle lo mejor a alguien en necesidad; el amor verdadero implica ayudar de manera concreta. La historia del buen samaritano ilustra este principio, ya que fue el único que actuó con compasión frente al sufrimiento ajeno. En nuestra campaña, se nos anima a estar atentos a las necesidades de quienes nos rodean y a no ignorarlas como lo hicieron el sacerdote y el levita. Hoy, oramos por sensibilidad y discernimiento para servir a quienes están en necesidad, comprometidos a no seguir de largo ante el dolor de los demás.
Estoy en la cuarta semana de la campaña anual, donde hemos estado orando por nombres específicos de personas en Argentina y en todo el mundo. En la primera semana aprendimos a hacer nuestra lista de cinco personas y a orar por ellas, y en la segunda semana nos enseñaron a escuchar empáticamente. La tercera semana se trató de acercarnos a las personas a través de comidas para construir amistades, y ahora en la cuarta semana abordaremos el tema de servir y descubrir necesidades. Es fundamental escuchar con atención y permitir que el Espíritu Santo nos guíe para identificar el dolor y las necesidades de los que nos rodean. Además, animo a todos a no rendirse en la oración por sus seres queridos, ya que Dios tiene el poder de traerles a Él.
Hoy es el día número 21 de la campaña de ayuno, oración y acción en Argentina, y oramos por todos. El enfoque del día es el querer y el hacer, basado en Filipenses 2:13, que nos enseña que Dios produce en nosotros ambas cosas. Muchas veces, el pueblo de Dios desea acciones sin entender que deben participar activamente en ellas. En este tiempo, se nos invita a compartir y testificar a otros sobre Cristo, alineándonos con la palabra de Dios. Oremos para que seamos instrumentos valiosos en sus manos y que muchos regresen a Él.
Estamos en el día 20 de una campaña de 40 días de ayuno, oración y acción en Argentina, donde se nos recuerda que nuestra luz debe brillar todos los días, no solo en la congregación. Jesús nos enseñó que somos la luz que puede iluminar nuestro entorno, y es nuestra responsabilidad dejar que esa luz se manifieste a través de nuestras obras y acciones. Reflexiono sobre las cosas que pueden estar impidiendo que brille mi luz, como aquellas distracciones que me alejan de mostrar el amor del evangelio a mis vecinos y amigos. El devocional sugiere planificar acciones concretas, como invitar a alguien a compartir un momento, para que nuestra luz se exponga en lugares de oscuridad. Doy gracias a Dios por esta luz en mi vida y me comprometo a impactar a los demás con el amor y el poder del evangelio, orando y actuando con intencionalidad.
Hoy, en el día 19 de la campaña nacional de ayuno, oración y acción, reflexiono sobre el impacto que tiene el ‘qué dirán’ en nuestras vidas y en la de Jesús, quien fue juzgado por su entorno. Recuerdo que la Biblia, en San Marcos 2:16, muestra cómo los fariseos cuestionaron a Jesús por sus acompañantes, lo que revela que siempre habrá críticas. Después de la pandemia, enfrenté una acusación falsa que se propagó en mi ciudad, pero confié en Dios y eventualmente recibí disculpas públicas. Me doy cuenta de que no debemos temer al juicio de los demás, ya que, como Jesús, tenemos un propósito más grande en nuestras interacciones. Aliento a otros a unirse con el objetivo de compartir el mensaje de salvación, porque somos como medicina en un mundo que necesita sanación.
Hoy, en el día 18 de la campaña de ayuno, oración y acción, reflexionamos sobre la necesidad de un médico, tomando como base Marcos 2:15-17, donde Jesús se sienta a la mesa con publicanos y pecadores, desafiando las críticas de los fariseos. La escena revela que Jesús no vino a buscar a los justos, sino en aquellos que necesitan sanidad, mostrando que todos, de alguna manera, estamos en esa lista de necesitados. Es conmovedor ver cómo Jesús se acerca a las personas rotas y perdidas, sin rechazar a nadie por sus pasados o condiciones, sino viéndolas con propósito y amor. El pasaje nos confronta a no seguir el ejemplo farisaico de juzgar, sino a acercarnos a los demás, porque el verdadero cambio ocurre a través del amor y la aceptación. Hoy se nos invita a ser instrumentos de ese amor, acercándonos a quienes necesitan al médico celestial, recordando que nuestro hogar y nuestras vidas pueden ser espacios donde Jesús haga su obra transformadora.
Hoy celebramos el día 17 de esta campaña de ayuno, oración y acción en Argentina, enfocándonos en derribar prejuicios. A través del pasaje de Hechos 10:28, reflexiono sobre cómo Dios me ha enseñado a no considerar a nadie impuro o inmundo, invitándonos a relacionarnos con aquellos que son diferentes. Este desafío, como se vio en la lucha interna de Pedro, nos recuerda que a veces los milagros están ocultos detrás de personas con las que no deseamos vincularnos. Durante esta semana, me propongo generar encuentros con quienes normalmente no comparto, permitiendo al Espíritu Santo desactivar mis prejuicios. Finalmente, oro por un cambio de corazón que me permita amar sin etiquetas y ser la respuesta que otros esperan.
Bienvenidos al día 16 de nuestra campaña de ayuno, oración y acción en Argentina, donde oramos por todos. El devocional de hoy, titulado ‘libres de apariencias’, nos recuerda cómo Jesús priorizaba las relaciones sobre las apariencias, invitando a sus discípulos y a nosotros a acercarnos a quienes son diferentes. En las mesas donde compartimos, la gente se siente vista, escuchada y valorada, transformando esos espacios en puentes de cercanía y conexión. Además, se menciona que compartir una comida en un ambiente relajado puede mejorar nuestro bienestar general y fortalecer nuestras conexiones emocionales. Seguimos orando por aquellos que Dios puso en nuestro corazón, buscando vivir libres de apariencias y abrir mesas donde haya escucha y transformación.
Hoy comenzamos la tercera semana de un movimiento que busca una gran cosecha de personas para Cristo, corrigiendo una división dañina entre lo santo y lo mundano. Creo que esta división ha llevado a los creyentes a encerrarse en sus grupos, evitando el contacto con no creyentes y distorsionando la misión de cada uno en su vocación. La historia nos muestra que esta separación ha existido desde la Edad Media y que, a pesar de los esfuerzos de reformadores como Martín Lutero, aún persiste en nuestras mentalidades. A través de mis propias experiencias, he aprendido que hay oportunidades de evangelizar incluso en ambientes considerados mundanos, como un sauna, donde logré guiar a varios hombres a Cristo. Animo a todos a involucrarse en este movimiento, a estar atentos a las necesidades de los demás y a compartir el amor de Jesús sin temor a los prejuicios.
Hoy reflexiono sobre la polarización y la falta de respeto que se vive en nuestra sociedad, evidenciada en discusiones que destruyen amistades de años. Me doy cuenta de que muchas veces, las peleas surgen por ideologías políticas que no valen la pena en comparación con el valor de una relación. San Pablo nos recuerda que nuestra lucha no es contra otros seres humanos, sino contra fuerzas espirituales que manipulan a la sociedad. Como iglesia, debemos enfocarnos en sembrar el evangelio y el amor de Dios en las vidas de aquellos que sufren. En mis oraciones, pido que cada uno de nosotros sea un instrumento de paz y esperanza en un mundo lleno de violencia y desesperanza.

Día 13, Aprovechar las oportunidades | Alejandra Cabrera

Hoy, en el día 13 de nuestra campaña de ayuno, reflexiono sobre Colosenses 4:5 y 6, enfatizando la importancia de vivir sabiamente y aprovechar cada oportunidad para interactuar con quienes no creen en Cristo. Es fundamental escuchar activamente a los demás, prestando atención no solo a sus palabras, sino también a su lenguaje corporal, para comprender sus necesidades y mostrar empatía. A menudo, como cristianos, nos centramos tanto en compartir nuestro mensaje que olvidamos la capacidad de escuchar, lo cual es esencial para una comunicación efectiva. Al escuchar con respeto y compasión, podemos separar a la persona de sus ideas y ofrecer respuestas adecuadas que guíen a la verdad sin causar conflicto. Hoy también marca el inicio de Esperanza Buenos Aires, un evento donde invito a mis amigos a conocer a Jesucristo, mientras oro por aquellos que están lejos.
Hoy celebramos el día número 12 de la campaña de ayuno, oración y acción de Argentina Oramos por vos, centrándonos en la regla de oro de Jesús en Mateo 7:12. Este versículo nos invita a tratar a los demás como deseamos ser tratados, proponiendo una acción proactiva hacia el bien y la empatía. Escuchar verdaderamente a los demás es una de las formas más poderosas de aplicar esta regla, ya que implica no solo oír, sino comprender y valorar a la otra persona. La humildad y la sensibilidad son claves para ofrecer ese espacio de respeto y amor, lo que puede abrir puertas para compartir el evangelio. La regla de oro es un llamado a vivir el amor activamente, comenzando en nuestro entorno diario y extendiéndose a quienes nos rodean.
Hoy, en el día 11 de estos 40 días de oración y ayuno, reflexionamos sobre Santiago 1:19, donde se nos invita a ser lentos para enojarnos y a cultivar el respeto y la atención hacia los demás. Es fundamental aprovechar las oportunidades para conectar con otros y ser instrumentos de Dios, ayudándolos a encontrar a Cristo y alcanzar la salvación. La humildad es esencial en este proceso, ya que implica despojarse de lo egoísta y centrarse en el bienestar del otro, lo que Pablo también enfatizaba. Dedicar el 100% de nuestra atención a los demás les hace sentir valiosos y apreciados, lo que fortalece nuestras conexiones. Hoy oro para que seamos humildes, respetuosos y atentos, sin perder nunca el amor por el otro, porque estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario por quienes amo.
Soy Brian Alaríd y destaco que Jesús era conocido por ser amigo de pecadores, cumpliendo su propósito de buscar y salvar a los perdidos. Para ser como Cristo, es esencial que tengamos amigos que no conocen a Jesús y que estemos presentes en sus vidas para mostrarles su amor. La amistad con el mundo en Santiago 4:4 se refiere al sistema, no a las personas, ya que Dios ama a la humanidad. Jesús nos enseña que debemos mostrar gracia primero antes de compartir la verdad, como se ejemplifica en su trato con la mujer adúltera. Mi deseo es ser recordado como amigo de pecadores y no como un juez, pidiendo a Dios que nos ayude a mostrar compasión y amor a quienes no le conocen.
Hoy iniciamos el día seis de 40 días de ayuno y oración, centrados en abrir corazones para que el mensaje de Jesús llegue a muchos. La historia de Lidia en Hechos 16 nos recuerda que Dios abre corazones a quienes tienen el deseo de escuchar Su palabra. En este día, hago un llamado a orar por cinco personas específicas que estamos evangelizando, ya que un corazón abierto puede transformar no solo a un individuo, sino a familias y comunidades enteras. Reconocemos que hoy, 31 de octubre, se celebra la oscuridad en muchas partes del mundo, pero la luz de Cristo siempre prevalecerá sobre las tinieblas. Declaro que este es un día de cosecha extraordinaria y oro para que el poder del Espíritu Santo se manifieste en cada corazón que se abra a Jesús.
El devocional de hoy se titula Atracción divina y se basa en un pasaje del evangelio de Juan que habla sobre la iniciativa divina en nuestra relación con Dios. Jesús afirma que nadie puede acercarse a Él sin que el Padre lo envíe, resaltando que es Dios quien toma siempre la delantera en nuestra revelación y redención. La redención es el objetivo de esta iniciativa, donde Dios no solo crea, sino que también regenera al ser humano en Cristo. La obra redentora culmina en la muerte y resurrección de Jesús, lo que nos brinda el perdón de pecados y una vida transformada por el Espíritu Santo. Finalmente, Jesús promete que nos resucitará en el día final, subrayando que estamos en continuo proceso de salvación y redención.
Hoy celebro el día 4 de una campaña de ayuno, oración y acción en Argentina, donde buscamos hacer la voluntad de Dios. Reflexiono sobre la confianza que tenemos al acercarnos a Dios en oración, especialmente cuando pedimos conforme a su voluntad. Reconozco que la oración no se trata de obtener lo que quiero, sino de alinearme con los deseos de Dios, quien conoce lo que es mejor para mí y para los demás. Me doy cuenta de que, a través de la oración, puedo cambiar y también transformar la vida de quienes me rodean al orar por ellos. Por eso, me comprometo a escribir los nombres de aquellos que aún no conocen a Jesús y orar por su salvación, confiando en el poder que la oración tiene para cambiar vidas.

¡Bienvenidos al tercer día de la campaña de ayuno, oración y acción de Argentina Oramos por Vos! Hoy reflexionamos sobre el tema «El nombre de cada uno». En 1 Timoteo 2:1-4, la Escritura nos enseña a orar por todas las personas, subrayando que Dios desea que todos se salven y conozcan la verdad. Es realmente conmovedor pensar que, a pesar de ser más de 8 mil millones, cada persona es especial y valiosa para Dios, quien nos conoce a todos por nuestro nombre. Se nos invita a orar por cinco personas en particular, recordando que la fe y la salvación son experiencias muy personales y que es esencial conocer sus historias. Oremos juntos para que estas personas tengan un encuentro con Dios, agradeciendo siempre por su amor tan personal y pidiendo que nuestras vidas sean un medio para ello.

Hoy es el día 2 de un periodo de 40 días de ayuno, oración y acción, en el que busco acercarme a quienes aún no conocen a Jesucristo. Recuerdo a un hombre que dejó una profunda huella en mi vida, inspirado por su madre llena de amor y compasión hacia los necesitados. Este hombre, movido por Dios, hizo grandes obras en Argentina, edificando iglesias y lugares de ayuda para ancianos y enfermos. Reflexiono sobre la responsabilidad que tengo como cristiano de compartir lo que he recibido y actuar con compasión hacia los demás. Bendigo a Argentina y pido que los corazones se abran para recibir a Jesús en sus vidas.

Bienvenidos a estos 40 días de oración, ayuno y acción, donde la fe se muestra a través de nuestras acciones. En el primer día, hablamos de la buena noticia de Marcos 16:15, donde Jesús nos envía a predicar el evangelio. Nuestra misión es llevar esperanza a todos, incluso a quienes parecen tenerlo todo. Debemos recordar que, sin importar dónde estemos, podemos ser un faro de luz para los demás. A lo largo de estos 40 días, se nos invita a orar por cinco personas y a compartir el amor de Dios para transformar Argentina.

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